Adiós Donna, adiós Dora.

Un amigo, de los de la infancia, se empeña en convencerme de que su gatito Dora, al que rescató de la muerte y que felizmente vivía con él, no se ha suicidado. La crisis acabará con todos los gatos, machos y hembras, de las grandes ciudades, principalmente por que no hay granjas donde cazar ratones; las ratas de las alcantarillas son peores que ellos.

Cazando ratones viven los jueces porque no se atreven, cual monarca, a cosas mayores y así la crisis económica hace más grande la crisis de la justicia, que tampoco puede con los políticos que finamente emulan al Dioni.

Y en la cabecera de todos los titulares de la prensa, que no atino a leer por que los pensamientos de los dos anteriores párrafos me despistan, me entristece la muerte de Donna  Summer que nació en el frio Boston un día de nochevieja del año 48 y nos dejó su último aliento ayer. Como ella, van cayendo los viejos símbolos de una Europa soñadora, con más o menos crisis pero con la misma dosis de ilusión que un indignado, al que el piloto de helicóptero le aguarda cada noche en el cielo de mi casa esperando no sé que orden contra él.

Así se suceden los días, y la extinción continua, hay más cloacas revueltas y mucha cacofonía. Interesa el ruido estridente de las noticias manipuladas, el que atemoriza al pueblo. Pero la vida seguirá sin Donna, con o sin gatos, y sin justicia para que al final solo nos quede una generación sin convencimiento, una generación perdida en manos de ladrones de furgones, a los que lo mejor que les puede pasar es que les quede algún amigo de la infancia para que les consuele cuando una gato se les caiga por la ventana.

[3]Philippe Thijs[3]

En 1914 tan solo dos hombres habían conseguido ganar el Tour de Francia dos veces, Lucien Petit Breton (1907 y 1908) y Philippe Thijs (1913 y 1914). Thijs el “bajito” se curtió como Bahamontes, de recadero sobre la bici, pero con más disciplina que el toledano. Mimaba su alimentación y se entregaba a los conocimientos científicos de la época, de los que concluyó que el hombre rinde más en las primeras horas del día y lo aplicó a rajatabla hasta el extremo de iniciar sus entrenos a las tres de la madrugada.

Campeón de Belgica de ciclocross con 20 años (1910), se presentó al año siguiente como independiente en el Tour de Francia de amateurs (1911-4665 kms) proclamándose vencedor final, además de lograr 4 etapas y ser el mejor escalador. En 1912 participa como profesional por primera vez en la Grand Boucle y queda en sexta posición. En 1913 tras 5388 agónicos quilómeetros gana en París, donde únicamente terminaron 25 de los 140 que hombres que habían comenzado el Tour y en 1914 se convierte en el primer ciclista belga de la historia en vencerlo dos veces consecutivas. Dos días después de finalizar esta edición estallaba la Primera Guerra Mundial.

La guerra se llevó por medio a varios campeones, incluido al francés Petit-Breton. Se suspenden las competiciones y el Sargento Thijs al servicio de las fuerzas aéreas reales consigue permisos para entrenar y participar en algunas pruebas que las autoridades  reorganizaron “para levantar la moral al pueblo” y así fue como en 1917 se convierte en el primer corredor de la historia en conseguir el Double Autumn (el doblete de otoño lo consiguen los vencedores, en una misma temporada, de la París-Tours y del Giro de Lombardía), algo que hasta hoy solo han conseguido cuatro corredores, Van Looy en 1959, Jo de Roo y P. Gilbert en 2009.

Restaurada la paz mundial, Thys acude al primer Tour post-guerra en 1919 con un nuevo equipo La Sportive de Francia, con quién tuvo desavenencias económicas que le hicieron abandonar, ganándose los piropos del patrono del Tour, Henri Desgrange: “se ha aburguesado y ha perdido el temple de campeón”.  La provocación no cayó en saco roto y al año siguiente Philippe Thijs se proclama vencedor del Tour de Francia por tercera vez. El dominio belga en esta edición fue un colofón a las grandes actuaciones del”bajito”, que en sus 10 participaciones fue líder durante 32 jornadas y venció en 13 etapas (14º del ranking histórico mundial).

 En 1922 volvió a su equipo de toda la vida, el Peugeot-Wolber, que vio aumentada sus ventas de bicicletas gracias al talento de este campeón, que una vez retirado (corrió su último Tour con 35 años en 1925) se dedicó al tiro con arco. Murió en 1971 a los 81 años en su Anderlecht natal, tras haber logrado levantar una gran empresa de transporte de viajeros.

Bibliografía:

-          100 Años del Tour de Francia: Luis Miguel González Pérez y L. M. González Gómez. Everest.2003.

-          Retratos Legendarios del Ciclismo:  J. Augendre; O. Dazat; R. Ichah; J-P. Ollivier; C. Penot; H. Quinqueré; Z. Susic. Edimat Libros. 2007.

-          Foto: Retratos Legendarios del Ciclismo. Edimat Libros, 2007. Pág 53 (Todos los derechos reservados).

Web consultada: www.memoire-du-cyclisme.net

Sobrevivir a Madrid Río

Etiquetas

¿Carril bici?Desde la orilla del rio Manzanares a su paso por el puente de Segovia, el más viejo de Madrid dicen, se puede observar detenidamente el paso de personas en bicicleta, ya que se ha reforzado el proyecto de Madrid Río con un carril bici que algún consejero municipal a mal copiado de países con una larga tradición y una verdadera cultura cicloturista.

Las personas en bicicleta comparten el carril con viandantes de todas las tribus diurnas, sorteando patinadores, corredores, coches de servicios varios en hora punta dominguera. Me importa poco si el proyecto inicial era de carril bici, acera compartida o ribera peatonal, ya que cuando los accidentes se producen se consideran que es una acera más de la capital con la salvedad de que el riesgo está permitido.

Algunos consejos para disfrutar de la bici disminuyendo el riesgo de mortalidad en Madrid Río son:

1. Llevar identificación. Muy útil para las posibles multas por no llevar casco o para los agentes del Samur en caso de infarto.

2. Esperar algo más de lo normal en los semáforos antes de cruzar.

3. Saber nadar.

4. Llevar agua potable a mano, sobre todo para que los niños puedan beber ya que algunos caños están demasiado bajos (ideal para perros).

5. Respeta las señales impresas en el suelo. Si marca veinte por hora no salgas con el perro suelto a realizar series, o con la flaca de triatlón esprintando o con las manos sueltas del manillar. Si hay señal de ceda el paso respeta sillas de ruedas, caballos de la policía municipal o vehículos de ocio a pedales.

6. No estaciones la bicicleta en lugares de paso, que estas quitando el sitio a los vehículos, sobre todo en días de espectáculos por la cercanía del estadio de fútbol. Si lo haces encadena bien la bici aunque sea para tomar el aperitivo en los chiringuitos.

La manera más responsable de disfrutar de la bici en Madrid Río además de seguir estos consejos y otros muchos que hay en internet es hacerlo al amanecer, cuando los borrachos del botellón ya están de vuelta a casa, y acceder a la Casa de Campo por la Puerta del Príncipe donde la contaminación es mucho más baja.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.